Teoria de la mente_cuando desarrollamos el conocimiento social

Teoría de la mente: ¿Cuándo desarrollamos el conocimiento social?

Teoría de la mente: ¿Cuándo desarrollamos el conocimiento social?

El desarrollo del conocimiento social, o también llamado teoría de la mentese produce cuando el niño es capaz de entender que las otras personas tienen un mundo psicológico interior similar y a la vez diferente al suyo. Se trata de poder inferir lo una persona piensa o siente.  Cada persona tiene un interior distinto y una manera de pensar similar pero a la vez distinto. Por ello, podemos intentar inferir cuáles son los sentimientos del otro, qué piensa, qué espera de mi, porqué se comporta de una determinada manera, etc. Es decir, el niño tiene que intentar  “salir fuera de sí” y, mirar el mundo desde la perspectiva de la otra persona. Lo que cotidianamente decimos: ponerse en su piel o ponerse en su lugar.

¿Qué necesitamos para ponernos en la piel de otra persona?

Para poder desarrollar teoría de la mente, es decir, la capacidad de adoptar perspectivas ajenas  a la de uno mismo, implica dos dimensiones:

  • Habilidad para comprender que los otros pueden tener un punto de vista diferente al propio. Dos personas en una misma situación pueden tener diferentes opiniones sobre lo que acaba de suceder. Esto vendrá influido por su personalidad, valores, cultura, aprendizaje, experiencias, etc. Y más importante aun, es la capacidad de hacer inferencias sobre la otra persona. Es decir, anticipar sus pensamientos, motivos, sentimientos y deseos.
  • Habilidad para  mantener alejado nuestro propio punto de vista y relativizarlo. Cuando tengamos en cuenta el mundo interior de otra persona, no podemos interpretarlo desde nuestros sentimientos, pensamientos, deseos o motivos; puesto que éstos no son los suyos, sino los nuestros. 
Debemos sacarnos nuestras gafas (desde las cuales observamos nuestro mundo a nuestra manera), y ponernos las gafas de la otra persona (y así a contemplar el mundo a su manera).

El modelo de Robert L. Selman (Selman, 1976)

Para poder explicar el desarrollo de la conciencia social, es decir, de la teoría de la mente, autores como Selman (1976) plantean un modelo que explica el proceso que sigue la habilidad de adoptar diferentes perspectivas durante la infancia y adolescencia. Este modelo se organiza en diferentes etapas,  una secuencia ordenada de períodos. Supone una progresión, es decir, se requiere de los niveles anteriores para conseguir niveles posteriores. Las etapas del modelo son las siguientes:

  1. Nivel 0: Adopción egocéntrica de perspectivas: esta etapa se produce durante los 3 y los 6 años aproximadamente. En este período el niño es incapaz de diferenciar entre su punto de vista de los hechos y los acontecimientos mismos. Es decir, el niño/a no es capaz de reconocer que existen valoraciones sobre lo que está sucediendo; y que lo que él está pensando puede no ser así. No diferencia entre su punto de vista y el punto de vista de los demás. Atribuye a los demás, los mismos pensamientos, sentimientos y motivos que experimenta él mismo. Coincide con el egocentrismo piagetiano. 
No tiene teoría de la mente.
  2. Nivel 1: Adopción subjetiva de perspectivas: esta etapa se produce durante los 6 y los 8 años aproximadamente. En este punto, con el nivel 0 ya alcanzado; el niño empieza 
a darse cuenta de que no todo es cómo él piensa y que los demás pueden tener puntos de vista distintos a los suyos. Es decir, pueden opinar distinto sobre los mismos acontecimientos. Especialmente cuando su información sobre los hechos y la de los otros es diferente. Es decir, son capaces de reconocer que la otra persona opina/siente/piensa distinto a él cuando lo que él sabe y lo que la otra persona sabe es distinto. No obstante, si la información que ambos tienen es la misma (conocen lo mismo sobre un mismo hecho, tienen los mismos datos), el niño/a sigue atribuyendo su perspectiva a los demás (sin tener en cuenta la teoría de la mente). Todavía no es capaz de verse a sí mismo desde el punto de vista de los demás, verse a sí mismo como los demás le ven. 
Tiene teoría de la mente pero sólo en situaciones concretas.
  3. Nivel 2: Adopción autorreflexiva de perspectivas: esta etapa se produce durante los 8 y los 10 años aproximadamente. El niño se da cuenta de que los demás tienen un punto de vista propio. Este reconocimiento se produce tanto en situaciones donde ambos tienen la misma o distinta información.  En este punto ya tienen unos valores y objetivos propios y diferentes a los suyos.
 El niño es capaz de verse a sí mismo tal y como le pueden ver los demás, es decir, tiene esta visión como desde “fuera de sí mismo”. Son capaces de pensar: “El cree que yo estoy pensando…” . Y por último, también es consciente de que los demás tienen esta misma habilidad.
  4. Nivel 3: Adopción recíproca de perspectivas: esta etapa se produce durante los 10 y los 12 años aproximadamente.
 Es esta etapa no sólo puede ponerse en la piel del otro y desde allí ver sus propias acciones, sino que puede abstraerse y contemplar la relación tal y como la vería una hipotética tercera persona imparcial que mantuviera un punto de vista imparcial y desinteresado.
  5. Nivel 4: Adopción generalizada o convencional de perspectivas: cuando el niño/a tiene más de 12 años.
 En este punto, el niño ya empieza su etapa como adolescente. Esto implica unas nuevas necesidades. Entre ellas, la contemplación del mundo y las personas como grupos o sociedades. Como partes de un todo. Deben desarrollar una visión más hol·lística y generalizada de la persona; entiéndola con sus rasgos individualizados y sus componentes comunes al grupo y sociedad en la que se haya. En este período el ya adolescente debe ser capaz de contemplar las relaciones de persona-sociedad, en términos de “perspectiva general de la sociedad”. 
Vamos a poner un ejemplo: cuando hay elecciones, no todo el mundo tiene la misma visión y la misma opinión sobre los distintos partidos. No obstante, dentro de un mismo grupo de votantes sí se encuentran opiniones en común. El adolescente en esta etapa, será capaz de tener presente que la sociedad en general mantiene un determinado punto de vista, o que algunos grupos dentro de la sociedad mantienen puntos de vista diferenciados. Este proceso le permitirá al adolescente integrarse y sentirse parte de un cierto conjunto de personas u otro; formando así su propia identidad como persona.

 

Referencias bibliográficas:

Piaget, J. (1972) El lenguaje y el pensamiento en el niño. Buenos Aires: Guadalupe. (original en francés de 1923)

Selman, R.L. (1976) Social-cognitive understanding: A guide to educational and clinical practice. En T. LICKONA (Ed.) Moral development and behavior. Nueva York: Holt, Rinehart and Wilson.

Deja un comentario