Metacognición – Entrenamiento en funciones ejecutivas

Juego Simbólico y TDAH

Según Piaget, el juego simbólico es una etapa crucial en el desarrollo infantil, donde los niños utilizan objetos y acciones simbólicas para representar situaciones y roles imaginarios. Piaget identificó tres fases principales del juego simbólico: la fase de juego simbólico simple, la fase de juego simbólico complejo y la fase de juego de reglas.

  1. Fase de juego simbólico simple (2-4 años): Durante esta etapa, los niños comienzan a representar objetos y personas en su juego. Por ejemplo, pueden usar una caja como un automóvil y hacer sonidos de motor mientras imaginan que conducen. Otro ejemplo sería utilizar una muñeca como un bebé y realizar acciones como alimentarla o cambiarle el pañal. En esta fase, los niños exploran su entorno y desarrollan habilidades de representación simbólica.
  1. Fase de juego simbólico complejo (4-7 años): En esta fase, los niños desarrollan un juego más elaborado. Pueden crear escenarios imaginarios completos y representar múltiples roles. Por ejemplo, pueden establecer una tienda ficticia y fingir ser el vendedor y el cliente. Utilizan objetos de manera simbólica y establecen reglas y estructuras en su juego. Esta etapa promueve el pensamiento abstracto y la capacidad de asumir diferentes perspectivas.
  1. Fase de juego de reglas (7 años en adelante): En esta etapa, el juego simbólico se vuelve más estructurado y reglado. Los niños participan en juegos con reglas establecidas, como juegos de mesa o deportes. Por ejemplo, jugar al fútbol siguiendo las reglas del juego. Este tipo de juego simbólico fomenta el desarrollo de habilidades sociales, como seguir reglas, respetar turnos y negociar con otros niños. También promueve habilidades de resolución de problemas y cooperación.

Juego Simbólico y TDAH

En cuanto a la relación entre el juego simbólico y el TDAH, los niños con TDAH pueden tener dificultades para participar en el juego simbólico de manera estructurada y prolongada. Debido a su falta de atención y tendencia a la impulsividad, pueden mostrar menos interés en el juego simbólico complejo y pueden tener dificultades para seguir reglas y mantener su enfoque en una actividad específica. Por ejemplo, pueden distraerse fácilmente durante un juego de roles y cambiar de actividad constantemente.

1. Etapa sensoriomotora (0-2 años):
– El niño con TDAH puede tener dificultades para mantener la atención en el juego simbólico.
– Puede tener dificultades para imitar acciones y representar roles.
– La hiperactividad puede interferir en la concentración necesaria para el juego simbólico.

2. Etapa preoperacional (2-7 años):
– Puede haber dificultades para representar mentalmente objetos y situaciones.
– La impulsividad puede afectar la planificación y organización del juego simbólico.
– La falta de atención puede hacer que el niño se distraiga fácilmente durante el juego simbólico.

3. Etapa de las operaciones concretas (7-11 años):
– La falta de atención puede dificultar la comprensión de reglas y roles en el juego simbólico más complejo.
– La impulsividad puede llevar a interrumpir el juego de otros niños.
– La dificultad para esperar su turno puede generar conflictos en juegos de roles compartidos.

4. Etapa de las operaciones formales (11 años en adelante):
– La falta de atención puede dificultar la comprensión de conceptos abstractos implicados en el juego simbólico más sofisticado.
– La hiperactividad puede generar impulsos que distraigan al niño durante el juego.
– Las dificultades en la planificación y la organización pueden afectar la creación de narrativas complejas en el juego simbólico.

5. En todas las etapas:
– Pueden presentarse dificultades para mantener la atención durante períodos prolongados de juego simbólico.
– La falta de inhibición puede llevar a interrumpir el juego de otros niños.
– Pueden tener dificultades para seguir instrucciones y reglas establecidas en el juego simbólico.

Estas dificultades no son exclusivas de todos los niños con TDAH, ya que cada persona puede presentar diferentes características y grados de afectación.

Juego Simbólico y Autismo

En el caso del autismo, el juego simbólico puede ser un área de desarrollo afectada. Los niños con autismo a menudo presentan dificultades para comprender y participar en el juego simbólico. Pueden tener dificultades para utilizar objetos de manera simbólica y para imaginar y representar situaciones ficticias. Esto puede deberse a sus dificultades en la imaginación y la teoría de la mente, que es la capacidad de comprender las perspectivas y estados mentales de los demás. Por ejemplo, un niño con autismo puede mostrar poco interés en jugar a ser un personaje ficticio o puede tener dificultades para entender el concepto de «hacer como si» en el juego simbólico.

Acerca del blog:

Este blog ha sido creado por el Dr. Jaume Guilera, médico que trabaja en el campo de los trastornos del aprendizaje, con la intención de hacer un esfuerzo de divulgación acerca de los trastornos cognitivos más frecuentes en niños y adolescentes.  Los trastornos del aprendizaje en niños y adolescentes los abordo desde una perspectiva cognitivo-conductual. Mi trabajo lo desarrollo en colaboración con otros profesionales, desde una perspectiva multidisciplinar (psicólogos, pedagogos y médicos). La filosofía de trabajo es abordar cada caso individualmente según sus necesidades. Principalmente trabajo con trastornos del aprendizaje (Disléxia, Discalculia, Comprensión Lectora) y trastornos del neurodesarrollo (TDAH, Autismo).

Además, colabora con la UB como tutor de prácticas y mantiene una actividad educativa y divulgativa desde diferentes blogs, como autor de libros y asesorando a diferentes colegios del área de Barcelona.

Datos de contacto:

https://blog.mentelex.com/dr-jaume-guilera/

Nuestros libros de Funciones Ejecutivas:

Bibliografía 

Orsolini, M., & Melogno, S. Intervention to empower children’s learning. In Understanding Intellectual Disability (pp. 103-139). Routledge.

 

 

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