Conducta desafiante ¿Qué técnicas o estrategias podemos utilizar?

Conducta desafiante ¿Qué técnicas o estrategias podemos utilizar?

Conducta desafiante ¿Qué técnicas o estrategias podemos utilizar?

La conducta desafiante es una forma de comunicación de los niños autistas y otros muchos niños que no saben expresarse y hacerse entender. Cómo padres, debemos intentar entender porque suceden, en qué momentos y cómo prevenirlo. Paciencia, instrucciones claras y mucho afecto.

Aprendiendo el “ABC”

Las terapias cognitivas se iniciaron hace casi 50 años con la propuesta del Dr. Albert Ellis. En 1956 Albert Ellis inició una nueva corriente con el nombre de “Rational Therapy“, nombre que posteriormente se reemplazó por “Rational-Emotive Therapy” (RET) o Terapia Racional-Emotiva (TRE) y que finalmente se denominó “Rational Emotive Behavior Therapy” (REBT), traducido como Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC).

Ellis se fundamentaba en la siguiente frase: “Las personas no se alteran por los hechos, sino por lo que piensan acerca de los hechos”.  Ninguna conducta aparece de la nada, y la conductdesafiante no es una excepción. Es importante pues, en cada conducta desafiante, que los padres, profesores, compañeros o psicólogos identifiquen el “ABC”:

  • “A” (“Activating Event “) o Antecedente: representa el acontecimiento, la situación o el suceso que activa la conducta.  Puede ser de tipo externo o de tipo interno (pensamiento, imagen, fantasía, conducta, sensación, emoción, etc.). Por ejemplo: un alimento que no le guste.
  • “B” (“Belief System”):  representa el sistema de creencias, el sistema cognitivo: pensamientos, recuerdos, imágenes, supuestos, inferencias, actitudes, atribuciones, normas, valores, esquemas, filosofía de vida, etc. En el caso de los menores, podemos entender la “B” como “Behaviour” (“conducta” en inglés). Si atendemos a la versión más conductual – conductista. Por ejemplo: una autolesión.
  • “C” (“Consequence”) o Consecuencia: representa la consecuencia o reacción ante “A”. Las “C” pueden ser de tipo emotivo (emociones), cognitivo (pensamientos) o conductual (acciones). De esta manera, lo que hagan los padres justo después, puede reforzar (y por lo tanto, aumentar la conducta o la creencia “B”) o castigar (y por lo tanto, reducir esa conducta en el futuro). Por ejemplo: si cada vez que el niño tiene que comer un alimento que no le gusta, se autolesiona, y los padres lo recompensan, la situación se va a repetir en un futuro.

¿Variantes de la teoría?

También se aceptan otras variantes al modelo ABC. Aunque desde un principio se especuló la idea de una situación lineal de acontecimientos, actualmente se sabe que no es totalmente así.

  • Opción CB: muchas veces la “C” (consecuencia) modifica la “B” (belief o behaviour), como comentabamos anteriormente con los reforzadores. De manera que  “C” en parte modifica y determina “B” para la construcción de “A”.
    Opción CA: también las emociones y conductas “C” pueden modificar directamente las situaciones. De manera que una situación sin importancia, pase a tenerla (o al contrario).
  • Opción AC: existen estímulos “A” que en un primer instante generan una respuesta condicionada “C” que no es procesada por el sistema cognitivo.

Técnicas para modelar el comportamiento

  • Elogia la conducta deseada, ignora la conducta no deseada. Los niños necesitan recibir atención y cariño. Si no lo reciben, pueden adoptar una conducta no deseada para recibir esa atención: una regañina también es dar atención.
  • Establece reglas sencillas en casa. Escribe la lista y ponla en un lugar central de la casa que sea visible para el niño. Recuérdale frecuentemente esas reglas.
  • Reduce su aburrimiento, ya que fomenta las conductas no deseadas. Estimula al niño con actividades diversas.
  • Ayúdalo con las transiciones. El niño autista tiene dificultades para cambiar de actividad, y necesita poder prever los cambios. Infórmale de esos cambios, puedes establecer una cuenta atrás para que sea consciente del tiempo que le queda.
  • Mejor con dibujos. Los niños autistas suelen tener dificultades con el lenguaje. Una buena manera de ayudarle es a través de dibujos, fichas o esquemas.
  • Tiempo fuera! Con niños mayores de 3 años, es bueno alejarlos del objeto o situación que les provoque incomodidad. Lo podemos llevar a una zona en la que no tenga acceso al objeto o situación. Debemos explicarle muy bien porque se encuentra en ese lugar y cuanto durará el tiempo fuera.

Referencias  bibliográficas:

Boraston, Z., & Blakemore, S.-J. (2007). The application of eye-tracking technology in the study of autism. The Journal of Physiology, 581(Pt 3), 893–8. http://doi.org/10.1113/jphysiol.2007.133587

Swanson, M. R., & Siller, M. (2013). Patterns of gaze behavior during an eye- tracking measure of joint attention in typically developing children and children with autism spectrum disorder. Research in Autism Spectrum Disorders, 7(9), 1087–1096. http://doi.org/10.1016/j.rasd.2013.05.007

Bultas, M. W., Johnson, N. L., Burkett, K., Reinhold, J. (2016). Translating Research to Practice for Children With Autism Spectrum Disorder: Part 2. Journal of Pediatric Health Care. 2016;30(1):27-37. http://www.medscape.com/viewarticle/857862?nlid=100967_425&src=WNL_mdplsfeat_160301_mscpedit_psyc&uac=170039EY&spon=12&impID=1007591&faf=1

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