Comprensión del lenguaje : ¿Un proceso de construcción?

Alumno con Síndrome de Asperger

Para cualquier maestro, trabajar en clase con un alumno diagnosticado de Síndrome de Asperger es un reto. El síndrome de Asperger tiene unas características que lo hacen especial. Vamos a revisarlas rápidamente, pero están explicadas en otro post. Las características generales de los niños con Síndrome de Asperger son las siguientes, cociente intelectual normal o superior, dificultades en la percepción global, memoria muy desarrollada, pensamiento visual, funciones ejecutivas disminuidas (dificultades en planificación, organización, atención y control de la inhibición), dificultades en la generalización de aprendizajes, falta de motivación para lo que no le interesa, dificultades para la atención selectiva si no les interesa la temática, dificultades para la abstracción, baja tolerancia a la frustración,  mala aceptación de fracasos y críticas, y resistencia a la adquisición de autonomía. Cabe decir, que no todos los niños son iguales, y que en el día a día se pueden presentar variaciones en todas las áreas comentadas.

Plan de educación individualizado

Lo primero que hay que plantear con un alumno con Asperger es un plan de educación individualizado. Crear este plan suele ser una tarea difícil, puesto que cada niño en un estilo de aprendizaje diferente, unas capacidades de comunicación especiales y limitaciones en sus habilidades sociales.

Por eso el programa tiene que ser individualizado. Es importante conocer las habilidades del alumno, así como toda la información se pueda obtener de los distintos profesionales que tratan con él. Por ejemplo, el programa tiene que ser diferente si el alumno presenta un coeficiente de inteligencia muy alto, pero con muy bajas habilidades sociales. En los alumnos con coeficiente de inteligencia muy alto, tanto si tienen síndrome de Asperger como cualquier otro problema, es importante trabajar desde los centros de interés del propio alumno.

normalmente un plan de educación individualizado se tendría que realizar con un equipo de profesionales que implicase tanto a los profesores del alumno, a los padres, al propio alumno se considera oportuno, al personal auxiliar de clase, y/o cualquier profesional implicado en el caso. Uno de los problemas que nos encontramos, es que, a pesar de realizar el plan individualizado, éste no llega a todos los profesores. En el caso del niño con autismo, este es un error importante, porque suelen ser niños muy sensibles a los cambios de planes. Si se llega al consenso, de que al final de cada clase, se ayuda al niño a recoger el material, y un profesor sistemáticamente no lo hace, esta pequeña diferencia puede crear un estado de ansiedad en el niño. También es importante hacer llegar este plan a los auxiliares de clase, y a los profesionales que puedan tratar al niño fuera del contexto escolar. Suele ser aconsejable, realizar reuniones trimestrales con todas las personas implicadas, para actualizar el plan individualizado. Esta integración de los diferentes actores implicados en la educación del niño con Asperger suele ser difícil, y recomendamos que se pueda designar a una persona del equipo docente para esta tarea.

El plan de educación individual debe de tener en cuenta los métodos educativos que mejor funcionen para los niños con Asperger.

A continuación, profundizaremos en los métodos psicoeducativos, que han demostrado eficacia en los diferentes estudios de la investigación científica.

Los métodos psicoeducativos se centran en tres enfoques distintos:

  • comunicación,
  • estrategias de desarrollo y educacionales,
  • uso de principios conductuales para mejorar el lenguaje y el comportamiento

 

Intervenciones conductuales

Éstos se basan en enseñar a los niños nuevos comportamientos y habilidades, usando técnicas especializadas y estructuradas.

– El Programa Lovaas propone un entrenamiento exhaustivo y altamente estructurado el cual tiene como objetivo mejorar habilidades como la atención, la obediencia, la imitación o la discriminación.

– El Análisis aplicado de la conducta (ABA) contemporáneo se basa en promover conductas mediante refuerzos positivos y extinguir las no deseadas eliminando consecuencias positivas, buscando un mecanismo de ‘extinción’.

 

Intervenciones evolutivas

Ayudan al niño a desarrollar relaciones positivas y significativas con otras personas. Se centran en enseñar técnicas sociales y de comunicación, en ambientes estructurados, así como desarrollar habilidades para la vida diaria (habilidades ‘funcionales’ y ‘motoras’)

 

Intervenciones basadas en terapias

Se centran en trabajar dificultades específicas, generalmente centrándose en el desarrollo de habilidades sociales y de comunicación (patología del lenguaje) o en el desarrollo sensoriomotor (terapia ocupacional):

– Intervenciones centradas en la comunicación: estrategias visuales e instrucción con pistas visuales, lenguaje de signos, sistema de comunicación por intercambio de imágenes (PECS), historias sociales (social stories), dispositivos generadores de lenguaje (SGDs), comunicación facilitada (FC), y entrenamiento en comunicación funcional (FCT).

– Intervenciones sensoriomotoras: entrenamiento en integración auditiva (AIT) e integración sensorial.

 

Intervenciones basadas en la familia

Su fundamento se basa en enfatizar la idea de que la inclusión de la familia en el tratamiento es fundamental para las necesidades del niño. Aportan entrenamiento, información y soporte a todos los miembros de la familia. Son los programas PBS y el programa Hanen.

Intervenciones combinadas

Algunas intervenciones combinan elementos de métodos conductuales y evolutivos, por lo que generalmente resultan más eficaces: el modelo SCERTS, el modelo TEACCH, el modelo Denver y el modelo LEAP.

 

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