Reading comprehension, world knowledge and acquisition of new information

Conocimiento del mundo y competencia lectora

Conocimiento del mundo,  competencia lectora y adquisición de nueva información

¿Cómo comprendemos la información que leemos?

El conocimiento del mundo es un factor esencial para la competencia lectora. Cada texto supone que el lector esté familiarizado con el tema sobre el cual se habla. A nivel de competencia lectora, un niño con un nivel educativo normal tiene un gran conocimiento del mundo, lo que implica que entiende una cantidad innombrable de palabras, la mayoría aprendidas de manera no intencional.

La lectura, y por ende la competencia lectora, requiere que el lector haga inferencias, que dependerán del conocimiento del mundo previo con el cual contextualizarán la información. Eso significa que para entender lo que se está leyendo uno mismo debe saber cómo funciona su propio esquema (organización mental activa que uno se forma de todas las experiencias vividas y reacciones experimentadas), durante el proceso de interpretación de la nueva información. Cuando alguien dice haber entendido o comprendido un texto, eso significa que la nueva información leída ha interactuado con el antiguo conocimiento del mundo ya establecido. Es entonces cuando pueden pasar dos cosas: por un lado la información puede encontrar un nuevo espacio mental, o por otro lado, esta nueva información puede llegar a modificar el modelo de esquema ya creado a partir de antiguas experiencias.

¿Es necesario tener una competencia lectora?

La competencia lectora es algo más que leer libros por placer. La competencia lectora es un recurso para el día a día. Por lo tanto es muy importante asegurarnos que nuestros alumnos, hijos o niños pequeños en general, adquieran un nivel de comprensión lectora mínimamente adecuado. Los adultos debemos ser más abiertos a nivel mental y plantearnos si lo estamos haciendo bien o habrían otras maneras de hacerlo mejor. Debemos ser más abiertos en cuanto a cómo educamos y enseñamos a nuestros niños, y a cómo utilizamos los recursos que tenemos a nuestro alcance. Un recurso realmente importante, es el de motivar a los alumnos. La base motivacional es un recurso básico para ayudarlos a que éstos adquieran un buen nivel de competencia lectora. El objetivo principal de la competencia lectora, no es simplemente leer un texto y responder a las preguntas, sino el llegar a entender cualquier tipo de texto. Tanto folletos, anuncios, ofertas de trabajo, instrucciones de un juego, instrucciones de aparatos electrónicos… En conclusión, necesitamos la competencia lectora más de lo que creemos, puesto que se trata de un mecanismo esencial para nuestro día a día.

Los crucigramas: una estrategia para mejorar la competencia lectora

Una buena estrategia para mejorar la competencia lectora podría ser el uso de crucigramas. Aunque se trate de un juego, éste requiere un buen nivel de conocimiento del mundo a nivel léxico y semántico. Además, intentar resolver uno de estos juegos es una actividad motivacional en la que los niños intentan hacerlo lo mejor posible y superarse día a día. Es muy importante utilizar todo tipo de recursos y actividades como métodos de aprendizaje y enseñanza. Eso no significa que tengamos que evitar la lectura per se, sino que podemos reforzarla con muchas otras actividades que trabajan aspectos puntuales de la competencia lectora. Cuanto más mejoren resolviendo crucigramas, más mejorarán en competencia lectora.

Aunque podamos pensar que el mero hecho de leer es la mejor manera o técnica de mejorar la lectura, valga la redundancia, existen muchas otras actividades motivacionales y aplicadas que pueden ayudar a descubrir el fantástico mundo de la lectura.

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