Dislexia y Comprensión lectora: ¿Problemas a de representación fonológica?

Metacognición, funciones ejecutivas y comprensión lectora

 Metacognición, funciones ejecutivas y comprensión lectora

La Metacognición puede dar lugar a una baja comprensión lectora y a una baja memoria de trabajo. Además,  este es uno de los problemas que pueden afectar a los niños con trastornos del aprendizaje o con TDAH. Cuando un niño no entiende bien, no suele ser capaz de retener toda la información importante del texto. Si los niños tienen que explicar lo que han leído, suelen explicarte una serie de informaciones desconectadas, por lo tanto no consiguen tener una buena construcción mental de la información del texto. Uno de los principales problemas asociados a una mala construcción mental, es que los niños no pueden desarrollar una buena habilidad para integrar la información de las diferentes partes del texto.

Monitorizar la Comprensión Lectora

La comprensión lectora se puede definir como la capacidad de entender la información de un texto. Pero además, para tener una buena comprensión lectora es importante la capacidad de monitorizar en tiempo real la información que estamos entendiendo del texto (metacognición). La capacidad de monitorizar el grado de comprensión es una habilidad esencial para desarrollar una buena comprensión lectora, y afecta de manera decisiva nuestra capacidad de hacer inferencias con la información del texto. Desde el inicio de la capacidad lectora se ponen en marcha los mecanismos de monitorización de la comprensión. Pero estos mecanismos dependen especialmente de la madurez en la capacidad de decodificación y la comprensión oral del niño. Si el niño tiene una dislexia, está más pendiente en descodificar lo que lee que en entenderlo (Kinnunen, Vauras, & Niemi, 1998). Los niños con una baja comprensión lectora suelen tener una baja capacidad para monitorizar su comprensión (Oakhill, Hartt, & Samols, 2005).

Para medir la capacidad de monitorizar la comprensión lectora se pueden introducir dentro de un texto, palabras que no tengan sentido (mi gato se comió un hueso), informaciones de otros textos (durante la carrera de fórmula uno, el piloto marcó tres goles) o informaciones contradictorias con el mismo texto (Gulliver tenía tres hermanos y tres hermanas, en total eran siete).

Los niños con una buena comprensión lectora monitorizan mejor las contradicciones en las informaciones a nivel de las frases enteras que los niños con una baja comprensión lectora. En cambio, no se ha visto diferencias entre los niños con alta y baja comprensión lectora, a nivel de monitorizar incongruencias al nivel de las palabras.

Metacognición y Memoria de Trabajo

La capacidad de monitorizar la comprensión lectora se relaciona con las funciones ejecutivas. Dentro de las habilidades que integran las funciones ejecutivas, la memoria de trabajo y la metacognición son fundamentales para poder monitorizar la comprensión lectora. La metacognición es la capacidad de observar y pensar sobre cómo funcionan tus propias habilidades cognitivas, y la capacidad de analizar el modo en que piensas para resolver los retos de tu vida cotidiana. Esto implica el auto-monitoreo y la auto-evaluación de tus competencias. Un ejemplo de auto-monitorización es la comprensión lectora. Muchas veces empezamos a leer un cuento y al cabo de unos minutos nos damos cuenta de que no hemos entendido nada. Entonces volvemos al principio del texto.

Al leer un texto, la memoria de trabajo es fundamental para retener la información y poder compararla. Asimismo, la metacognición es la base para detectar incongruencias internas dentro del texto.  Los niños con baja comprensión lectora suelen tener problemas de funciones ejecutivas, y una peor memoria de trabajo (Just & Carpenter, 1992).

Referencias

Just, M. A., & Carpenter, P. A. (1992). A capacity theory of comprehension: Individual differences in working memory. Psychological Review, 99(1), 122–149. doi:10.1037/0033-295X.99.1.122

Kinnunen, R., Vauras, M., & Niemi, P. (1998). Comprehension Monitoring in Beginning Readers. Scientific Studies of Reading, 2(4), 353–375. doi:10.1207/s1532799xssr0204_4

Oakhill, J., Hartt, J., & Samols, D. (2005). Levels of Comprehension Monitoring and Working Memory in Good and Poor Comprehenders. Reading and Writing, 18(7-9), 657–686. doi:10.1007/s11145-005-3355-z

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